Maniqueísmo mexicano

La Resaca 2.0

Normando Medina Castro
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Jueves 28 de mayo, 2020

Un maniqueísmo irracional prevalece en la política mexicana en la que siempre los demás son los malos y los desplazados del poder jamás han reconocido sus errores, insuficiencias y abusos por los que el país ha pagado y sigue pagando, terribles consecuencias.

Las visiones maniqueas sólo dividen a las personas que no son buenas ni malas, solo actúan de acuerdo a sus circunstancias y motivaciones que pueden estar cimentadas en valores o en anti valores. La 4T apenas inicia y no todos sus integrantes tienen la solidez de su líder. Los desplazados del poder tuvieron muchos años para mostrarse y su saldo negativo les salta por todos lados. Las élites económicas, políticas y sociales, lejos de aceptar que hicieron las cosas mal, ensoberbecidos en su codicia y su clasismo desestiman la capacidad de entendimiento del pueblo.

El Centro Espinoza Iglesias, mediante un estudio realizado en México, con las condiciones que existían en los gobiernos anteriores, concluyó que 90 por ciento de quienes viven en situación precaria no podrían superarla. El elevador social que es la posibilidad de salir de una situación de pobreza se rompió.

Hasta finales del gobierno de Peña Nieto, nuestro país tenía el peor salario mínimo de Norte y Centroamérica con 73.30 pesos diarios (3.90 dólares). Costa Rica tenía un salario mínimo de 17.60 dólares por día. Panamá 16.70 dólares. Guatemala 12.10 dólares. Belice 10 dólares diarios. Honduras 7.80 dólares. Nicaragua y El Salvador 4 dólares.

Los más de 60 millones de pobres que existen en México aumentarán debido a los efectos de la pandemia, como lo señala Coneval. La deuda contratada por los gobiernos neoliberales es monstruosa. Pretender que los gobiernos del PAN y del PRI dejaron un país próspero es un insulto a la inteligencia de quienes han padecido y aún padecen los estragos de la corrupción e impunidad de las élites.

En ese terreno maniqueo que ha propiciado la oposición anti AMLO no tienen ninguna posibilidad de ganar. Solo su soberbia y clasismo apuesta a la estulticia de creer que la gente los ve como buenos y los apoyará para que continúen con su labor de hacerse más ricos y hacer más pobres a las mayorías.

La suspensión de las obras y cancelación de permisos de construcción del hotel Gran Solaris Cancún por Mara Lezama ya es un hecho. Un juzgado federal había considerado improcedente el permiso de construcción en septiembre de 2018 en atención a una demanda presentada por Araceli Domínguez por la licencia de obra otorgada por el Ayuntamiento presidido por Remberto Estrada el 19 de junio de 2017, sin embargo el mismo edil y su cabildo en sesión privada otorgó otro documento, días antes de entregar el poder a Mara Lezama, con vigencia del 27 de septiembre de 2018 al 27 de septiembre de 2020 ignorando el mandamiento judicial federal, al igual que las demás instancias federales y estatales que hicieron lo propio. Eran tiempos de Peña Nieto, de Borge y de Estrada. La obra afectaba la emblemática Playa Delfines y el medio ambiente. Lo extraño es que Mara Lezama asumió la presidencia municipal pocos días después del permiso de marras y demoró más de la mitad de su gobierno para cancelar la obra, a pesar de las protestas ciudadanas.

Preocupa que los contagios de COVID-19 aumentaron más del 100 por ciento en Chetumal, lo cual obliga un mayor confinamiento e inamovilidad económica. Pobre del pobre si al cielo no va… En fin, son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño estado.

¡HASTA LA PRÓXIMA!


Chetumal, Quintana Roo
profenor1960@hotmail.com


Edición: Enrique Álvarez