Signos y símbolos trasmutan la realidad en la obra de Pepe Molina

En su propuesta encontramos técnicas como la cianotipia, la serigrafía, el heliograbado y la tinta china

Johanna Martin Mardones*
Foto: Centro Cultural La Cúpula
La Jornada Maya

Jueves 25 de mayo, 2020

Transmutaciones es el nombre de la exposición del artista Pepe Molina presentada en el Centro Cultural La Cúpula el 2019 desde octubre a diciembre, sin embargo, la exposición aún se encuentra en la sala y puede ser visitada previa solicitud.

La experimentación, en Molina, como forma de lenguaje se traduce en obras de difícil clasificación porque admiten en su constitución elementos disímiles en dos niveles de producción. Uno dado por la diversidad de técnicas empleadas y, el otro, por la técnica en sí misma que ha sido elegida como representación de la realidad simbólica a la que se apela que, en ese proceso, (re)ubica en el presente técnicas con una importante carga histórica, siempre con la mirada contemporánea que las visualiza y visibiliza a la vez.

En su propuesta encontramos técnicas como la cianotipia, la serigrafía, el heliograbado y la tinta china. Todas técnicas antiguas que, al ser trasladas al presente, instalan la relación temporal como recurso y variable que transmuta la obra y asume el cambio y las variaciones de la experimentación, sometida en la obra, en ese movimiento, un aparato experimental poético, desligada de la necesidad de obtener un producto final como obra, aun cuando se presente un trabajo al público. A ello se debe que algunas obras aparezcan acompañadas de su matriz como en Invierno, Cosmos lapis y Aquarius, las tres heliograbados sobre papel, reforzando la idea del proceso como valor creativo.

Pepe Molina moviliza recursos como: el signo, el símbolo y la serialización. El signo, representado por grafismos, manchas y tonalidades se puede ver en las obras Metamatix y Kosmos 7, (cianotipias); el símbolo cuya máxima expresión se encuentra en el círculo o esfera, encuentra su representatividad en: Lunas III, Lunas VII, Universos-variación I, Kosmos 3, Kosmos 7 (cianotipias) y, operando en un nivel de simbología menor encontramos líneas rectas menos definidas como la cianotipia que lleva por nombre Sin título y Microhelix, heliograbado que incorpora al cuadrado dentro de círculos mayores; y la serialización donde el autor rescata seis trabajos De la serie movimiento y la obra Movimiento, todos realizados en tinta china y las serigrafías Movimiento en tres partes, recursos que realzan el ensayo como material de experimentación más cercano a procesos generadores de movilidad.

Azar, más que imagen predeterminada

Por otra parte, técnicas como la cianotipia, el heliograbado, la serigrafía y la tinta china podrían llevarnos por caminos muy disímiles, dado que cada una crea sus propios pliegues en un recorrido que inició su viaje hace tiempo y que el artista en una acción de raspaje (re)descubre e incluye a partir de la propia persistencia por una técnica que, despliega más incertidumbre que certeza, azar más que imagen predeterminada, fragilidad más que delimitaciones, sin que símbolos, tan pregnantes como el círculo, alteren esa condición.

En general el artista logra combinar signos con símbolos manteniendo la predominancia de uno sobre otro de manera que la composición logra la tensión esperada. La obra que recoge por excelencia esta conjunción es Lunas VII que reúne una simbología sígnica sugerente que opera en distintos sustratos de la composición, acompañada de sutiles grafismos conectivos. En la relación de la unidad con el todo, la totalidad es una mixtura de relaciones diversas procesuales cuyo vínculo acciona poéticas cruzadas atemporalmente para poner en el tapete el hacer intuitivo espontáneo como valor en los procesos artísticos, herramienta y soporte de descubrimientos mayores.

El símbolo por excelencia y de mayor pregnancia será el círculo que asume, conceptualmente en la obra, a la esfera como consolidación de centro, universo, cosmos y también como matriz, nacimiento, sol, luna, óvulo, etc. Todos relaciones posibles de un mundo simbólico al que nos lleva la obra de Pepe Molina.


*Artista Visual, investigadora y crítica de arte

johannamartinm@gmail.com

Edición: Ana Ordaz