Tenemos derecho a decidir en nuestro territorio, señala comunidad maya

Agrupación Chuun T'aan emite mensaje a López Obrador sobre proyectos

Abraham Bote
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 2 de junio, 2020

La agrupación Chuun T'aan, conformado por mujeres y hombres mayas de diferentes pueblos de Yucatán manifiestan en una carta dirigida al presidente, Andrés Manuel López Obrador, su sentir sobre los diferentes proyectos como el Tren Maya y cómo éstos afectan a sus comunidades.

"Los mayas no somos solamente campesinos, o yucatecos, o pobres que necesitan empleos. Somos en primer lugar un pueblo originario, que tenemos derecho a tomar las decisiones en nuestro territorio, que queremos decidir nuestro propio futuro. Todos los proyectos que llegan vienen ya hechos y quieren que digamos solamente que sí o que no, pero no nos permiten participar en la planeación, en la toma de decisiones. Piensan que somos ignorantes y que nuestra palabra no vale", señalaron.

En el documento indica que se ha dicho que el Tren Maya es el pago de la "deuda histórica" que el Estado mexicano tiene con los pueblos originarios; porque va a traer empleos y desarrollo las comunidades mayas.

"Por eso hoy que llegas a nuestras tierras queremos repetirte que nosotros no somos solamente pobres y campesinos. Somos un pueblo con derechos. La deuda histórica solamente van a poder pagarla cuando respeten nuestra dignidad de pueblo, cuando acaten los tratados internacionales que han firmado como Estado reconociendo que es nuestro derecho participar en todas estas decisiones que otros están tomando sobre nosotros. Dejen que nosotros definamos qué tipo de desarrollo queremos. Ha habido ya demasiado abuso contra nuestros pueblos y una gran devastación contra la Madre Tierra", manifestaron.

¿Quieres que comencemos a conversar sobre el llamado Tren Maya?, cuestionan. Entonces, ya es hora de sentarnos para hablar de eso, sentenciaron.

"No vale solamente que nos digan lo 'bueno' del tren, sino que nos den toda la información, que incluye los riesgos y peligros, el uso de las ganancias del Tren, la manera como vamos a entrar en su operación y administración. No queremos que, como las carreteras o la luz, como la deforestación o el manejo y gestión de agua, se convierta en un negocio que solamente va a seguir beneficiando a los grandes ricos de siempre. Para eso no cuentes con nosotros. Nosotros lo que queremos es otra manera de relacionarnos con el Estado".

A su vez, los mayas señalaron que no se trata solamente del tren, pues de la misma manera han decidido implantar gigantescas granjas sobre los cenotes, han talado y vendido montes para las energías del aire y del sol. "En nada de esto nos han dejado participar. Le han preguntado, sí, a algunos ejidatarios y alcaldes municipales. Pero no todos los mayas trabajamos el campo, no hay muchas mujeres en el ejido, no todos los mayas votamos por los mismos partidos".

Aquí el resto del documento:

"Hace algunos años quisieron hacer una ley indígena (Ley para la Protección de los Derechos de la Comunidad. Maya del Estado de Yucatán) pero sin conversarla con nosotros. Esa vez les dijimos que no. Hace ya casi dos años, ante la avalancha de proyectos de “desarrollo” que nos han estado imponiendo les volvimos a decir que no cuando, a la voz de Ki u’uy a u’uye’ex mandamos trece notificaciones a todos los gobiernos, incluyendo el gobierno federal, para que se respetara nuestro derecho a la autodeterminación y la autonomía. Ningún gobierno a los que mandamos nuestras notificaciones nos ha respondido hasta ahora.

Algunas veces hemos usado los instrumentos legales del Estado para plantear nuestras reclamaciones. A veces los hemos obligado a que nos den respuesta. Pero a cambio hemos recibido solo malos tratos y vueltas, como ahora que nos hacen dar vueltas y vueltas de uno a otro tribunal o juzgado. Y esto no ocurre solamente con los amparos que nosotros y otros pueblos hermanos hemos puesto contra el llamado Tren Maya, sino que sucede así siempre con todo lo que reclamamos. Las mismas vueltas tenemos que dar cuando pedimos que no contaminen nuestras aguas, que no nos despojen de nuestras tierras, que no talen nuestros montes. Después de muchos trabajos y gastos y vueltas, los juzgados terminan favoreciendo siempre a las empresas… ¿y quieren que con estas leyes mal hechas se respete el derecho que tenemos como pueblo? Si no respetan nuestras formas de hacer justicia ¿quieren que con estos juzgados tramposos resolvamos nuestros conflictos y administremos nuestros pueblos y nuestro territorio?

Hace mucho tiempo los chuun-t'annes eran los mayores del pueblo que se reunían para aconsejar en la toma de decisiones. En muchos pueblos entendemos, hasta ahora, que "chun t'aan" significa conjuntar la palabra".


Edición: Enrique Álvarez