Burocracia impide protección a nidadas de tortugas en QRoo

La temporada de desove inició en abril

Joana Maldonado
Foto: Juan Manuel Valdivia
La Jornada Maya

Chetumal, Quintana Roo
Miércoles 3 de junio, 2020

Desde mediados de abril inició la temporada de desove de la tortuga marina, pero debido al cierre de oficinas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), muchos programas trabajan con el mínimo de personal porque no hubo contratos. Destaca sin embargo, el trabajo de la propia sociedad para el cuidado de la especie de la que se percibe un mayor número.

Roberto Herrera Pavón, técnico en el Colegio de la Frontera Sur, que pertenece al grupo de sistemática, ecología y manejo de recursos acuáticos, indicó que desde mediados de abril inició la temporada de desove de la tortuga marina, sin embargo, muchos programas trabajan con el mínimo de personas porque no se comprometieron a contratar.

“Los permisos para trabajar con tortugas se quedaron pendientes y eso está generando nuevamente problemas robo de huevos e incluso muerte a tortugas hembra”, aseguró.

Se trata, dijo, de un programa nacional de tortugas marinas, en donde instalan campamentos que se reúnen alrededor del comité estatal de tortugas marinas. Todos se concentran en el comité y la red de protección que incluye a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente o a la Secretaría de la Marina (Semar).

Pero este año recalcó que los permisos se quedaron pendientes por el cierre de las oficinas y ello también impidió ingresar los informes y solicitud de permisos para el trabajo con tortugas marinas.

Eso está frenando de alguna manera el trabajo con tortugas marinas que se suma a la falta de personal y de personas está provocando que la gente llegue hasta las zonas de playas a hurtar, aunque destacó que existe concientización de las personas que habitan en lugares cercanos y que ello ayuda a disminuir los casos.

En Quintana Roo hay alrededor de una veintena de campamentos que se dedican a la protección y vigilancia de las tortugas, aunque existen otros que aportan para investigación de la especie.

Herrera Pavón destacó sin embargo que alrededor de un 80 por ciento de los programas son financiados por la iniciativa privada, como el caso de Xcaret, que apoya proyectos de rehabilitación y campamentos tortugueros desde hace 30 años. Por ello subrayó que Quintana Roo es uno de los únicos estados en el país que hay avances en esa materia.

Subrayó que la anidación ha ido incrementando en la entidad, sobre todo de la especie de tortuga blanca, pues en el caso de la tortuga caguama en menor medida; la diferencia oscila en la alimentación, pues la primera es herbívora y la caguama es omnívora. El tipo de alimentación y la intromisión del hombre en la cadena alimentaria es fundamental para determinar la velocidad de alimentación.

“La caguama además cae en redes, hay una pesquería accidental que la ha estado afectando, a pesar de que tenemos problemas de tortuga blanca, no ha afectado a la población”, indicó Roberto Herrera.

Plásticos en los quelonios

Además de este problema, han encontrado grandes cantidades de consumo de plásticos en las tortugas blancas, pues por su condición herbívora genera alta ingesta de nurdles, lo que según estudios representa una de las primeras causas de muerte.

“Muchas se mueren porque se desfondan sus intestinos con algunos plásticos que consumen”, dijo al acotar que en el estado se han encontrado muchas atrapadas en redes o bien que son propeleadas por las embarcaciones turísticas, pero también nos habla de un mayor número de ellas.

Por otra parte, denunció el riesgo que existe en Chemuyil, en donde la Semarnat sigue autorizando desarrollos en playas abiertas de tortugas marinas, acusando de incongruentes a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conamp) que tiene la Dirección General de Vida Silvestre y con la parte de Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) y la Dirección General de Riesgo e Impacto Ambiental.

“Ya está de moda en el estado desarrollar los litorales rocosos, es un problema, entonces los ponen con un programa de estabilización de zona de playas y esto nos trae de cabeza, porque para ellos los litorales rocosos no tienen vida, no tienen nada y aunque son extensiones de zonas de arrecifes, pero están autorizando desarrollos como Chemuyil”, dijo.

El problema, añadió Roberto Herrera, es que está a 100 metros de Xcacel, zona protegida para anidación de tortuga, “ahí están autorizando modificaciones de la duna costera y para ello modificaron el litoral costero y se están aprobando proyectos de estabilización de playas y lo único que hacen es desestabilizar”. Acotó que en área hay una enorme violación a las Leyes, pero para la Profepa todo está bien.

“¿Cómo un inspector de la Profepa puede decir que todo está bien cuando hay como 12 o 15 especies que se encuentran en la Norma Oficial Mexicana (NOM) de flora y fauna protegida”, se cuestiona.


Edición: Enrique Álvarez