Con el pléibol en el horizonte, la división y crisis reinan en la LMB

Asamblea desemboca de nuevo en una lucha de poder

Antonio Bargas Cicero
Foto: Jam Media
La Jornada Maya

Jueves 12 de enero, 2017

A poco menos de tres meses del inicio programado para la temporada regular -el 31 de marzo-, la Liga Mexicana de Beisbol está dividida y en crisis.

Ayer, una asamblea en la que el objetivo era definir pendientes rumbo a la campaña 2017 se convirtió de nuevo en escenario de lucha de poder, del que prefirió salirse Plinio Escalante Bolio, presidente del circuito, por no estar de acuerdo con la manera en que se estaban desarrollando las cosas.

El yucateco, quien desde hace un buen tiempo ya estaba cansado e incómodo con los pleitos internos, dijo que ocho equipos (entre ellos Tigres, Campeche, Diablos y Sultanes, según versiones periodísticas en redes sociales) pidieron su renuncia y seis (incluidos los Leones) están a favor de que se quede, de acuerdo con el portal Puro Beisbol. Al hablar con la prensa que cubrió la asamblea en la Ciudad del México, Plinio aclaró que no fue una renuncia, sino un despido. Agregó que ahora su situación la verá con su abogado para ver la indemnización a la que tiene derecho. Escalante sostuvo reuniones hasta tarde anoche.

El futuro de la LMB está en el aire. Incluso, se habla de que el grupo de Diablos y Tigres harían su propia liga. En el otro bando están Leones, Pericos, Acereros, Vaqueros, Toros, Rojos del Águila y Rieleros.

Algo pasó porque la liga anunció el 8 de diciembre pasado los lineamientos para la conformación de rósters: hasta nueve peloteros de doble nacionalidad y seis extranjeros por equipo. Luego, a finales de ese mes, en entrevista con La Jornada Maya, Escalante habló de que había un consenso casi general sobre esa medida y que se iba a buscar hacerla oficial en la reunión de ayer. Igualmente mencionó que había “muy buena posibilidad” de que se aprobara el regreso de la plaza de León. No se aprobó ninguna de las dos y ahora, en vez de beisbol, los temas principales en el circuito son pleitos, amenazas de demanda y críticas.

De nuevo Maiz

Trascendió igual que José Maiz, dueño de los Sultanes de Monterrey, informó ayer que pidieron la renuncia de Plinio Escalante porque consideran que ha sido parcial en el polémico tema de los jugadores de doble nacionalidad, lo cual ha rechazado el yucateco. Maiz ya había criticado anteriormente a Plinio, quien, en una rueda de prensa en la capital yucateca, hace unos meses, manifestó que ya conocía al directivo y no le daría mayor importancia a lo que señaló, “pero al ver lastimada a mi familia por estúpidas declaraciones estoy analizando la estrategia a seguir con abogados”. “No puede ser que siga (Maiz) con discursos disparatados y cargados de odio”.

Los peloteros de doble nacionalidad siguen dividiendo a la LMB y todo comenzó el año pasado, como explicó Plinio a este periódico en ese entonces: “El motivo de la molestia es que, basado en los Estatutos de la LMB, no se abrió de nuevo el tema de la libre contratación de mexicanos nacidos en el extranjero, al oponerse cinco equipos. Los estatutos marcan que, para tratar de nuevo un acuerdo tomado se requiere el 80 por ciento de los votos en favor de que se abra el tema y no se logró este porcentaje”.

Como dijo Plinio, hay que seguir tratando de conciliar los intereses, en beneficio del beisbol mexicano. ¿Lo harán los dueños de equipos? ¿Lo lograrán?