'Jornada Maya' online abrió puertas

'Hoy no se cumplen dos años': Fabrizio León

Fabrizio León Diez
Foto: Raúl Angulo Hernández
La Jornada Maya

Lunes 20 de marzo, 2017

Hoy no se cumplen dos años de La Jornada Maya. Ese aniversario lo vamos a cumplir el próximo 6 de julio y esperamos que todos ustedes lo celebren con nosotros.

Sin embargo, fue en el marco de la Filey 2015 cuando anunciamos y presentamos La Jornada Maya On Line, que circula desde hace dos años.

Esta versión en Internet ha sido para nosotros, el equipo de este periódico, una amplísima ventana para conocer a una sociedad yucateca, campechana y quintanarroense que no íbamos a poder ver desde la calle. Nos ha permitido comprender una colectividad diversa, tolerante, moderna, joven, flexible, solidaria, cosmopolita, bilingüe y hasta trilingüe, muy culta, ocurrente, emprendedora, bien enterada, pero igualmente muy tradicionalista, muy fiel a sus costumbres, muy participativa y sobre todo, excesivamente opinadora.

Me atrevería a decir que ha habido un traspaso de la protesta social de la calle a Internet en la Península de Yucatán, aunque suene exagerado. Ya serán los sociólogos y los militantes (yo no soy militante, soy solamente un periodista observador) quienes digan qué tan eficaz es transportar la protesta de las avenidas a Internet, pero yo creo que eso ha pasado en los últimos años, y eso es lo que La Jornada Maya ha podido atestiguar. La agitación de esta sociedad por Internet es fecunda y desbordante.

La verdad es que la decisión de empezar con La Jornada Maya On Line respondió principalmente a motivos económicos: todavía no estábamos listos para sacar el impreso. Sin embargo, salir en Internet nos dio la oportunidad de construir el perfil de nuestro medio en la dimensión que queríamos darle desde un principio, desde una óptica peninsular, invitando a nuestro público a alcanzar un análisis global de sus asuntos, como parte de la región que es. La Jornada Maya On Line nos permitió abarcar, como queríamos, los problemas ambientales, sociales, políticos, culturales tanto desde Chetumal, hasta Ciudad del Carmen, pasando por Carrillo Puerto, Playa del Carmen, Cancún, Valladolid y todo Yucatán.

Éste ha sido el principal reto para el periodismo que queríamos hacer: convencer a nuestros lectores de pasar de una visión local y corta, a un paisaje regional y global. En lo personal, me siento sinceramente satisfecho, y creo que el resto del equipo editorial de La Jornada Maya también, por lo que hemos conseguido.

Nos convertimos en una guía que intervino y modificó la discusión pública de los problemas del sureste mexicano. Pudimos introducir la problemática de la región en la agenda nacional, de manera que los medios de la capital ya están atentos a los temas que aquí nos atañen. En esta misma Feria es evidente la influencia de La Jornada Maya. Antes no existía ese corredor dedicado a los medios, hasta que La Jornada Maya empezó a participar. Antes, nadie transmitía desde salas de redacción in situ, hasta que nosotros los hicimos. Nos da gusto que los demás nos sigan, para multiplicar el esfuerzo de fortalecer a la opinión pública con información.

Quiero agradecer a los directivos de la Filey y a la Uady el espacio que nos abren en esta fiesta literaria desde hace dos años, agradezco también al Consejo Editorial Maya de nuestro periódico, formado por Jorge Cocom Pech, Feliciano Sánchez y Fidencio Briseño, por el trabajo diario en la elaboración de Kiintsil, un esfuerzo único en los medios de comunicación, aunque todavía sea limitado, que es presentar una sección del periódico completamente en maya.

Pero hay una mayor ganancia en la creación de La Jornada Maya digital. Éste ha sido un espacio inmejorable de encuentro con todos ustedes, con nuestros lectores. La Web nos permite conocer las reacciones y los gustos de nuestro público de manera inmediata e intensa, con la franqueza de la que ustedes son capaces, con la claridad que los caracteriza.

La Jornada Maya en Internet, con la página, las redes de Facebook, de Twitter, de Instagram, nuestros canales de Youtube, las fotos, los videos, y el gran material que lanzamos día con día, durante 24 horas, nos permite esa cercanía insuperable con el público, y medir minuto a minuto sus preferencias y sus gustos.

Ahora entiendo que era prácticamente imposible tener este intercambio de ideas y de reacciones tan inmediato si lo quisiéramos tener físicamente… No era posible. Esta proximidad con nuestro público y la rapidez del diálogo es factible solamente por la Web.

¿Y qué temos que decir del periódico impreso?

Que es nuestro mayor orgullo, nuestra carta de presentación, la impronta y el vestigio, que en las hemerotecas públicas de las instituciones, de las universidades, en los hogares y en la investigación, donde somos parte de la historia del periodismo yucateco y peninsular.

Y es importantísimo para nosotros. Porque el sentido primordial de este esfuerzo, de este medio, sigue siendo escucharlos a ustedes.

Desde hace más de 30 años La Jornada nacional nació con la intención de darle voz a los que no la tienen, y yo aquí les digo que queremos darle voz a todos.

Queremos reunir aquí las preocupaciones de los que jamás han tenido quién los escuche, tanto como a aquellos que jamás se han preocupado por externar su opinión, quizás porque no lo necesitan o no dependen de ello.

Pero aquí, en La Jornada Maya, es necesario el juicio de unos y de otros, de todos ustedes, para seguir delineando la compleja y cambiante realidad que constituye el sureste de nuestro país en nuestros días.

Nos vemos el 6 de julio, y dentro de un año.