La última rebelión de los mayas en Yucatán

La exposición fotográfica "restablece" el respeto a las tradiciones

La Jornada Maya

Cozumel, Quintana Roo
Martes 02 de mayo, 2017

“La lucha de nuestros antepasados viene siendo reivindicada por los procesos de cambio que hemos iniciado. Hoy como ayer, ese espíritu vigoroso de nuestros hombres y mujeres de Cozumel es la mejor arma para enfrentar las adversidades del momento”, expresó el gobernador Carlos Joaquín durante la inauguración de la exposición Últimos testigos: La última rebelión de los Mayas en Yucatán, del fotógrafo canadienses Serge Barbeau.

Carlos Joaquín precisó que su gobierno trabaja en el rescate de las tradiciones y costumbres para mantener viva a nuestra cultura maya. “Gran parte de lo que Quintana Roo ofrece al turismo están basados, fundamentadas, en la cultura maya. Hoy trabajamos para rescatar con más y mejores oportunidades a las comunidades que estuvieron abandonadas durante los últimos años”.

Explicó que al corregir el rumbo del estado “nos hemos recuperado en mucho de los problemas financieros para resolver las necesidades de salud, educación, servicios públicos, para seguir generando empleos bien pagados y que beneficie a todos”, y reiteró que seguirá apoyando de cerca a las comunidades, para rescatar las tradiciones, para impulsar el trabajo, tratar con mucho respeto su trascendencia y resolver las carencias para disminuir las desigualdades.

Esta exposición forma parte del inicio de los festejos de los 500 años de vida de Cozumel. En la inauguración estuvieron los dignatarios mayas, la presidente municipal Perla Tun Pech y el fotógrafo y autor de la exposición, Serge Barbeau, quienes cortaron el listón simbólico. “Esta es una forma de restablecer al respeto a las tradiciones y costumbres que en los últimos años les fue negada a los dignatarios Mayas”, dijo Perla Tun al dar la bienvenida.

La exposición consta de 20 retratos de descendientes de los protagonistas de la Guerra de Castas, ocurrida en la Península de Yucatán. Para Cozumel significó el repoblamiento de la isla en el año de 1848 con el nacimiento del pueblo de San Miguel de Cozumel.