INAH, sin recursos para restaurar vestigios

Instituto señala que 'Monserrat' no ha producido daños en basamentos

Hubert Carrera Palí
Foto: Fernando Eloy
La Jornada Maya

San Francisco de Campeche
Jueves 18 de mayo, 2017

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reconoció la carencia de recursos económicos para la restauración de 895 vestigios mayas registrados, pues la dependencia solo cuenta con 300 mil pesos anuales para estas acciones, dio a conocer en conferencia Jorge Alberto Aguilar Montero, jefe del Departamento de Trámites y Servicios legales.

Destacó que la empresa Monserrat 2000 no ha provocado daños estructurales a las cinco plataformas mayas que datan del Clásico Tardío y al faro del Morro, ubicados alrededor de las 30 hectáreas concesionadas a la empresa, dedicada a la extracción y demolición de piedras; contrario a lo que acusa la agrupación Seybanos Unidos.

Insistió que arqueólogos, arquitectos y peritos del INAH han realizado varias inspecciones en el lugar sin encontrarse rasgos de saqueo e inclusive aseguró que en cuanto al faro del Morro, la Administración Portuaria Integral (Apicam) ya lo restauró totalmente.

Aguilar Montero señaló que el levantamiento documental de los basamentos mayas localizados en terrenos de la cementera data de los años 80 y aunque existe marcado deterioro en la parte superficial, debido a que varias de las piedras que los cubren fueron utilizadas para construcción, no se puede decir que estén destruidas o saqueadas.

Entorno marino, sin impacto

Por su parte, Luis Mena Calderón, titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en el estado, reiteró que la actividad de Montserrat 2000 no daña o impacta el entorno ambiental marino y terrestre de la playa Payucán, municipio de Champotón, luego de reunirse con pescadores de Seybaplaya.

El funcionario sostuvo a los quejosos, en presencia de personal de la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y de la Secretaría de Pesca y Acuacultura del gobierno del estado (Sepesca), que las aguas de las costas de ese municipio se encuentran aptas para uso recreativo.

Los estudios efectuados por especialistas de dichas instituciones, relativos a la visita en materia de atmósfera para determinar la calidad del agua de mar, a través de monitoreo y muestreo, arrojan que no se encontraron elementos para determinar un daño o impacto ambiental en el lugar referido, donde se encuentran ubicadas las instalaciones de Monserrat.

Por su parte, la Sepesca explicó que parte de la disminución de la producción pesquera, atribuida a Monserrat 2000, es resultado de la pesca ilegal, el uso de comprensores y la realización de arrecifes fuera de norma (bloques, hormigones, llantas), que contribuyen a la creación de lodos en el fondo marino.