Mil 500 familias, en riesgo de morir electrocutadas

Vecinos de Arroyo de los Franceses demandan regularizar asentamiento

Texto y foto: Gabriel Graniel Herrera
La Jornada Maya

Ciudad del Carmen, Campeche
Jueves 10 de agosto, 2017

Era una tarde de enero de 2015; Gilberto Mendoza Gutiérrez regresaba de la pesca, por lo que se dispuso a guardar su lancha, pasando por el arroyo de los franceses, cuando de pronto una fuerte descarga eléctrica le hizo gritar con todas sus fuerzas. Había roto un cable que conduce electricidad a las más de mil 500 familias que habitan la colonia Arroyo de los Franceses o la Nueva Venecia.

Hoy, en plena temporada de huracanes, los vecinos de la zona elevan la voz en su demanda de regularizar la colonia, que es producto de una invasión al área de manglar, y que ha resultado en la devastación de una parte del área.

La probabilidad de que Franklin impactara la isla los hizo recordar que por una laguna cercana atraviesan decenas de cables conductores de energía eléctrica, que se encuentran a escasos centímetros del agua, a un soplo de provocar la muerte de miles de personas.

La vida entre el manglar
Para los niños, vivir en este lugar es algo “hermoso”. No miden las consecuencias del peligro que les acecha, se acostumbraron a los sonidos del manglar, al aullar de los árboles, al paso de las lanchas, a las penumbras de la noche, incluso a convivir con lagartos.

Jesús J., de escasos cinco años, expresa su gusto por deslizarse por las aguas interiores de esta zona de manglar, jalando de una cuerda, mientras se encuentra sobre piezas de corcho y madera; de esta manera se transporta de un lado a otro del arroyo.

Él no entiende que, a escasos 200 metros, una maraña de cables que se entrelazan como serpientes amenaza su vida.

Nadie escucha

Llevan más de ocho años viviendo en esta zona, tiempo en que la autoridad toleró una invasión que devastó una extensión de más de tres hectáreas de mangle; tiempo en el que, como ingenieros, los vecinos construyeron puentes entre los árboles para poder comunicarse.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) solucionó la falta de energía eléctrica con la construcción de un registro comunitario de medidores, del que se desprenden decenas de cables que atraviesan las lagunas interiores y que hoy, con el paso del tiempo, se han vuelto un riesgo, al encontrarse debajo del agua.

“Hemos pedido ayuda a las autoridades municipales, pero nadie quiere escucharnos”, afirma Daniel Trinidad, quien teme el día que un fuerte viento o una embarcación provoque que los cables se rompan y la electricidad corra por el agua.

“Estamos propensos a morir más de 6 mil personas que vivimos en esta zona, ya que durante las crecientes, todas las casas se inundan; todos los vecinos estamos dentro del agua, todos podemos morir”, concluye.