Inseguridad ya afectó al turismo en Cancún

En 12 años no hubo políticas públicas efectivas: Carlos Aguilar

Carlos Águila Arreola
Foto: Cuartoscuro
La Jornada Maya

Cancún, Quintana Roo
Miércoles 11 de octubre, 2017

Con 146 ejecutados en el año, ya es más que alarmante el brutal crecimiento de inseguridad en Benito Juárez, sobre todo porque ya afectó al turismo, metiendo a sus casas a los habitantes, limitando la vida nocturna y provocando el cierre de negocios y éxodo de empresarios, coincidieron líderes de opinión, políticos e iniciativa privada.

Con los últimos cinco ejecutados en menos de 24 horas entre el lunes y el martes, se llegó a 146 ejecuciones durante el año, nada más en Cancún, y a 211 en la entidad, para un promedio de 14.6 al mes en el municipio, y 21.1 en el estado.

Impunidad

Hernán Cordero Galindo, coordinador de la asociación civil Ángel Ciudadano en Quintana Roo, comentó a La Jornada Maya que “los hoteleros ya se están quejando de que hay 30 por ciento menos reservas, y lo más preocupante es que hay cancelaciones, y muchas.

Además, sostuvo que Quintana Roo sigue siendo el estado con más impunidad del país y donde el crecimiento de la violencia es brutal y el despilfarro continúa, ahora en tecnología con la compra de cámaras, arcos de vigilancia y armamento, lo que no va a reducir los índices delictivos, que se combate con Estado de derecho, algo que no tenemos.

“Lo más grave es que no se hace nada. Hay una visión muy corta, desde el Presidente, los gobernadores, alcaldes y funcionarios policiacos y judiciales, que se centra en combatir y detener, pero aquí ni lo uno ni lo otro. Aparte, no sirve de nada si no se retiene al delincuente, ni se sentencia o se reintegra, y es que los penales son autogobernados por el narco.”

Pánico

Gregorio Sánchez Martínez, presidente estatal del Partido Encuentro Social (PES), acotó que “es indignante el crecimiento de la inseguridad en Cancún. No podemos acostumbrarnos a vivir de esa manera. Sólo falta que en vez de preguntar qué dice el encabezado de un periódico, se pregunte de quién es la cabeza”.

Y advirtió que si no se toman cartas en el asunto ya, “nos vamos a convertir en una de las ciudades más inseguras del país… y no sólo estarán en peligro nuestras familias, sino también los ingresos que genera el turismo, casi la mitad de las divisas que tiene México”.

Por su parte, el vicepresidente de la Asociación de Hoteles de Cancún (AHC), Abelardo Vara Rivera, dijo que el sector hotelero tiene pánico porque “la situación que hoy vivimos nunca la habíamos vivido en la historia de la ciudad. Es tan brutal que no se puede ocultar… y los efectos en la imagen y el turismo apenas empiezan, pese a lo que digan las autoridades”.

Caldo de cultivo

De su lado, Jorge Carlos Aguilar Osorio, presidente estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), señaló que la inseguridad tiene dos vertientes: la primera, la falta de apoyo y el abandono en que estuvieron desde hace de 12 años (los sexenios de Félix Arturo González Canto y Roberto Borge Angulo) las instituciones policiacas.

“No hubo políticas públicas efectivas de seguridad, impartición y procuración de justicia debido a que las dependencias del área fueron totalmente cooptadas por la delincuencia organizada, y las corporaciones policiacos de los municipios se dejaron en abandono. En el caso de Cancún sólo hay 300 policías municipales y 15 patrullas, que son los preventivos.

“Y la segunda vertiente tiene que ver con la falta de políticas de desarrollo social para la juventud: cada año, desde hace cuando menos los últimos cuatro, alrededor de tres mil adolescentes y jóvenes se quedan sin preparatoria por falta de cupo, lo que los convierte en caldo de cultivo para la delincuencia organizada.”