Comunidades mayas, capaces de "tomar las armas"

Suspenden consulta sobre soya transgénica

Hubert Carrera Palí
Foto: Fernando Eloy
La Jornada Maya

San Francisco de Campeche
Miércoles 6 de diciembre, 2017

Al unísono “Nosotros estamos vivos y unidos” representantes de los pueblos indígenas mayas de toda la península de Yucatán exigieron respeto a su cultura, manera de vivir, a sus derechos individuales y de elegir, además decidieron suspender la consulta deliberativa para la siembra de soya transgénica que se lleva a cabo en la región de Los Chenes y Tenabo, hasta que no haya garantías y se cumpla con el protocolo de la misma.

En conferencia, los líderes mayas elevaron la voz para exigir un “ya basta” a tanta destrucción de su patrimonio cultural y natural con la consolidación de nuevos proyectos agroindustriales y trasnacionales que sólo causan la ampliación del desierto verde y el fomento de enfermedades cancerígenas por la contaminación de todo el manto freático peninsular, según denunció Leydi Pech, representante de las 34 comunidades de Los Chenes.

Ella misma, con el aval de sus compañeros de Yucatán y Quintana Roo, anunció la suspensión de la consulta deliberativa hasta que existan garantías y se cumpla con el protocolo formulado por los pueblos mayas cheneros.

Según estimó uno de los participantes en esta conferencia, ya se han devastado más de 4 mil hectáreas tan solo en Los Chenes, para continuar con la siembra de soya transgénica.

Por su parte Joaquín Aguilar, de Valladolid, Yucatán, denunció la grave devastación que se presenta de su patrimonio y herencia maya por la creación de 16 proyectos que desarrollarán nuevas formas de energía alternativa, entre éstas la eólica, que por principio no generarán ningún beneficio económico para las comunidades indígenas y nunca fueron consultados para la realización de estas obras.

“Nos han metido veletas de 100 metros de ancho para generar nuevas fuentes de energías, pero para ello han acabado con la selva que es nuestro principal patrimonio”, acusó.

Por su lado Claudia Cab, de Chochola, Yucatán, denunció que sin autorización de la comunidad se ha instalado una cementera que sólo les dejarla contaminación, además de que acabará con los bancos pétreos que existen en esa región.

“Las comunidades mayas están vivas y unidas, y de no hacernos caso por la vía del diálogo seremos capaces de tomar hasta las armas con tal de defender nuestros patrimonio”, sentenció otro de los participantes en esta conferencia, en donde también estuvieron presentes los asesores de los pueblos indígenas mayas.

Exigieron un reconocimiento a su cultura y sobre todo respeto a su integridad como personas y a su entorno social y natural. “Nosotros vamos a decidir lo que hacemos con nuestra herencia ancestral”, dijo Manuel Puc, proveniente de Bacalar, Quintana Roo, quien señaló que actualmente están trabajando en el recate del maíz criollo.

“Queremos una vida digna en nuestras tierras”, proclamó Leydi Pech al tiempo que lanzó una sentencia de que unidos, ya no permitirán más despojos por parte del gobierno.