El impacto de Jorge Luis Castillo, más allá de histórica triple corona

Buenos fundamentos y sacrificio, claves para larga carrera

Antonio Bargas Cicero
Foto: cortesía Liga Merida de Invierno
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Jueves 7 de diciembre, 2017

Jorge Luis Castillo ha vivido grandes momentos en su carrera.

El campeonato con los Diablos Rojos en la Liga Mexicana de Beisbol en 2008. Su experiencia con los Dodgers de Los Ángeles en el spring training de 2007. Su juego sin hit con Oaxaca. Representar a México varias veces en torneos internacional, incluyendo unos Juegos Panamericanos.

Y ahora el zurdo de Culiacán, Sinaloa agrega una hazaña: la triple corona de la Liga Meridana de Invierno. El as de los Senadores de la Morelos completó una de las más impresionantes actuaciones en la historia del circuito invernal con los lideratos de porcentaje de careraas limpias admitidas (1.57), ponches (115) y triunfos (6), éste último compartido con Jahir Pérez (Azulejos) y Gerardo Ramírez (Rockies).

Una clara muestra del dominio que ejerció el lanzador de 36 años fue que nadie más alcanzó siquiera 80 chocolates. El sublíder en ese departamento fue Demetrio Gutiérrez, de los Constructores, con 72.

Aunque no pudo llevar a los Senadores a la postemporada, Castillo fue “feliz” en su primera experiencia en la Meridana y uno de los momentos que se le quedaron grabados no fue en la loma.

“Me tocó participar en el centro de acopio que se hizo en palacio (municipal) para los hermanos que sufrieron ese tremendo terremoto en Oaxaca y la verdad se siente muy bonito ayudar, aunque sea un poco”, señaló a La Jornada Maya. “Es llenar tu corazón con amor y saber que personas recibirán la humilde ayuda, pero de todo corazón lo agradecerán. Dios premia”.

Dijo sentirse bendecido por Dios. “La verdad así me considero, agradezco todo lo que me ha dado, soy muy feliz gracias a Dios, al beisbol y mi familia. En una carrera longeva, agregó, “influye el tener buenos fundamentos desde el principio de la carrera y así evitar lesiones futuras y también el sacrificio”.

¿Quiénes han sido las personas claves en tu carrera?

“Siempre lo he dicho y diré, mis padres y mi familia, mis tías, tíos, hermanas, que desde chiquito me inculcaron y apoyaron en el beisbol”, indicó. “Desde las ligas pequeñas recuerdo que los domingos que me tocaba jugar, fuera donde fuera, era una fiesta en mi familia. Es muy bonito sentir siempre ese apoyo incondicional, me vaya bien, me vaya mal siempre están ellos para apoyarme, al igual que mi esposa e hijos, que son mi motor, mi fuerza”.

El apoyo de Esquer

Para Castillo fue un placer haber trabajado de nuevo con el mánager Mercedes Esquer.

“Lo tuve de couch en el Pacífico y es una persona muy tranquila, excelente ser humano. Me identifico mucho con él, la manera en que lanzaba, la mentalidad cada salida, es un Salón de la Fama. Imagínate, me gusta mucho intercambiar ideas con él, aprenderle”.

En la capital yucateca también le tomó gusto a ser couch. “Tuve la oportunidad de apoyar a mi compañero de equipo, Lorenzo Dzib, tiene un equipo de niños de nueve y diez años, lo ayudé con los pítchers”, comentó “Nació algo bonito ahí y me sentí muy bien, muy pleno y satisfecho en ayudarlos”. Dentro y fuera del campo, sin duda el zurdo sinaloense dejó un gran huella en la Liga Meridana.

En el bateo, en las dos últimas semanas el pingo Hiram Martín estuvo atinado con el fusil y se adjudicó el título de bateo contra todos los pronósticos, rebasando a los que estuvieron liderando en las diferentes semanas. Luego de Martín (.440) se ubicaron su compañero de equipo, Luis Mauricio Suárez, con .420, y Jeremy Acey (Senadores), con 0.419.