Para lograr éxito en teatro, no hay que "quitar el dedo del renglón"

Veinte Varos Producciones, compañía dedicada a las artes escénicas en Playa

Texto y fotos: María Luisa Lignarolo
La Jornada Maya

Playa del Carmen, Quintana Roo
Jueves 7 de noviembre, 2017

Uno nunca se imagina la fascinante, caótica organización de una compañía que se dedica a la producción teatral, hasta que se encuentra dentro de un gran salón donde se te vienen encima vestidos, carteras, zapatos, pelucas, que en algún momento dieron vida a infinidad de seres imaginarios. Cajas llenas de cosas, de donde puede surgir desde una máscara de demonio con cara de perfidia, hasta un lindo alux hecho de hule espuma. Títeres descabezados, marionetas infantiles, zancos con botas de gigantes, pantalones tan largos como ellos.

“Me encanta hacer todo esto, como cuando niña jugaba a las muñecas”, me dijo Mati



“Yo soy la creativa que está detrás de todo esto. Yo escojo los materiales, ideo los títeres, los muñecos de papel mache, las marionetas, la ropa”. Me señala al fondo una costurera, frente a una máquina de coser, que está haciendo un vestido para alguna presentación.

“Olivier está en la escena literal, pero también en la otra, la de los negocios, es la cara de la compañía; el cierra los tratos, hace las relaciones y habla por nosotros”

Subimos al segundo piso, donde tienen un gran espacio techado con espejos que funge como salón de ensayos, y luego nos sentamos en la oficina en donde está Vicky; Victoria Laffitte, administradora de empresas argentina, que llegó hace tres años a meter todo en su cajoncito, comenta Mati; alude a la gran ayuda que les ha sido tener a alguien que, ajena a la pareja, ha organizado lo que hoy en día ya es una empresa creativa.



De camino a Francia, hace 12 años, Matilde Altomaro, de origen argentino y residente en Cuernavaca desde los 7 años, y Olivier Bellanger, de origen francés, llegaron a Playa del Carmen a visitar a amigos. Como a muchos, el destino les propuso algo diferente: quedarse a vivir en la ciudad.

Es entonces cuando desempacan y se instalan con su baúl de artificios creativos; títeres y marionetas, personajes fantásticos en zancos, mujeres y hombres exóticos vestidos de negro que manipulan el fuego, en un escenario único en el mundo, el mar Caribe iluminado por la luna.

Son pioneros de las artes escénicas en la zona, afirma Matile: “cuando nos dimos cuenta, en aquel lejano 2005, ya era tarde. Habíamos comprado una casa. Entonces nos preguntamos Olivier y yo ¿Qué vamos a hacer aquí? ¡No hay espacios para teatro, no hay galerías, nada!”

Así, desde entonces han abierto brecha, adaptándose al medio.

Matilde es una mujer menuda pero determinada. Heredó de su madre el amor por el títere y la marioneta, por el teatro en general. Me cuenta como desde 1999 comenzó Veinte Varos en Cuernavaca. Un colectivo de 18 personas, conformado por actores formales, pero también, titiriteros, zanqueros, bailarines, músicos, sobre todo tamboreros; era la época del gusto por el baile africano.



“Cuando escaseaba el trabajo empezamos a incursionar en el performance de las fiestas electrónicas, usando retroproyectores, títeres de sombras y de luz. Era algo nuevo y novedoso. Así conseguimos dos giras, en el 2003, a Francia”.

En Cuernavaca conoció a su compañero Olivier, un francés que venía a trabajar en su tesis de Ciencias políticas sobre el títere profano y sagrado en México, y desde entonces están juntos, en las buenas y en las malas.

¿Hay trabajo para actores en Quintana Roo?
-Sí hay trabajo, pero sobre todo para el performance y para bailarines de animación en los hoteles. Lo único es que los hoteleros piden sólo diversión, ¡Broadway!

“Que sea movidito”, te dicen. “Que divierta”, “Ninguna palabra”, “Que sea en inglés” y “¡Si es el Rey León, mejor!”. Si les propones algo diferente, lo rechazan.



¿Cuál será el futuro para los jóvenes en el teatro formal?
El camino es no quitar el dedo del renglón, insistir. Siempre hemos tratado, en paralelo, de trabajar para la población local. De ahí nuestro foro independiente “El árbol”, que pudimos sostener 2 años, nuestro Festival itinerante “Equinoxio”, que conlleva 4 días de teatro cada año.

¿Qué hace falta para la creación de públicos, para lograr que la población local vaya al teatro?
Más foros independientes. Creo que los foros como “Parque la Ceiba”, “El Caracol Marino”, “El Lotus rouge”, han sido muy importantes en la creación de públicos. Ya existe una población deseosa de teatro. A los niños les encantan las obras de títeres y marionetas y casi no hay nada para ellos.

¿Qué le pedirías al gobierno en el ámbito cultural?
Que la cultura en el municipio sea autónoma, que no dependa de ninguna secretaría. Hace algunos años era turismo quien la regía, y en los últimos tiempos la Secretaría de Desarrollo Social. Mientras no tenga su propio presupuesto, su campo de acción, no podrá crecer y desarrollarse. Ahora que finalmente se hizo Instituto, el problema es que no tienen un peso, y que los que entran quieren borrar lo que hizo el antecesor. Pasa lo de siempre, hay que volver a empezar. Es lo mismo, cada administración rehace la nomenclatura de las calles para poner su logo e imagen, es absurdo. El dinero que se gastan en esto, es como tirarlo a la basura. ,Debería haber continuidad, colaboración y suma de esfuerzos. Yo pienso que todos los espacios, como el Teatro de la Ciudad, el Foro del Centro Cultural, el Foro abierto de la 28 de Julio, el Callejón del Arte, las actividades culturales en los domos de las colonias, deberían ser coordinados por Cultura, y tener un presupuesto asignado. Cuando fui Coordinadora artística del Teatro de la Ciudad promoví que de los fondos que entraran, fruto de cualquier venta de boleto, se dejara un porcentaje para el recinto, para que este pudiera comprar su propio papel higiénico, sus implementos de limpieza, pueda pagar sus focos rotos y a sus artistas. Porque, precisamente, una de mis propuesta fue la de crear una compañía permanente en el Teatro de la Ciudad, proyecto que debería estar incluido dentro de su misión.

¿Ha cumplido el Teatro de la Ciudad su función?
Muy deficientemente. El otro día vi anunciado a Chuponcito. ¡Terrible! Poder abrir ese teatro requirió un gran esfuerzo, y ahora no se presentan espectáculos dignos.

¿Qué es lo que más disfrutas de tu profesión?
Pues ahora, ¡Rauxa! Porque es el compendio de todo lo que hemos hecho a lo largo de estos años, fue subir un escalón. Además, si Olivier estuviera aquí, te diría “¡Cabaret!, mi sueño hecho realidad”. Para nosotros ha sido un parteaguas; esta obra nos ha puesto en el foco, tanto, que ahorita no hacemos nada de publicidad, pues estamos copados de trabajo.




Veinte Varos Producciones es una compañía dedicada a las artes escénicas, radicada en Playa del Carmen desde 2005. Se desempeña en la creación de espectáculos y obras teatrales, fusionando el performance, el nuevo circo, los títeres, la danza y el teatro, para generar puestas en escena únicas en su estilo.

La Compañía ha participado en festivales nacionales e internacionales, como el Festival de Cultura de Caribe, la Muestra Estatal y Regional de Teatro, Festival Xiimbal, Festival Internacional de Títeres de Huamantla, Tlaxcala, Festival Tamoanchán de Cuernavaca, Festival Río Loco, en Toulouse, Francia, Festival Paleo, en Suiza, y el Festival International des Marionettes, entre otros.

¡En estos momentos tiene la obra 2016 RAUXA, A taste of madness! Espectáculo de cabaret creado para el Hotel Catalonia* de la Riviera Maya. En cartelera desde el 2016.