Trabajadores del Holiday Inn, siempre con una sonrisa que ofrecer

“La hotelería es una labor muy demandante; pero a la vez muy satisfactoria"

Juan Manuel Contreras
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 5 de febrero, 2018

El departamento de ama de llaves es una de las zonas más importantes del hotel Holiday Inn, pues se ocupa de garantizar la limpieza, arreglo y control de las áreas de piso, habitaciones y áreas públicas del mismo.

Leticia Méndez, Emmanuel Herrera y María del Socorro Gutiérrez, forman parte de un equipo de 7 personas, que se encuentran a cargo de dichas tareas. Tanto ellos como sus compañeros, al acudir a su trabajo, lo hacen pensando en nuevas formas para ofrecer el servicio de primera que ha caracterizado al hotel desde hace 38 años.

Leticia ocupa el cargo de ballet de lavandería del área de huéspedes, su trabajo consiste en el lavado y cuidado de la ropa personal de los inquilinos mediante una técnica que día con día ha ido perfeccionando a lo largo de sus 15 años de servicio. “Con almidón y pasando por la plancha de vapor, la ropa queda bien bonita”, explicó.

El puesto de supervisor de lavandería es ocupado por Emmanuel Herrera, su labor es organizar al equipo de esa área y que los huéspedes queden satisfechos con la frescura de sus sábanas. Emmanuel comenzó su carrera como operador de lavandería hace 10 años, y actualmente no duda en expresar el orgullo que siente de formar parte de la familia del Holiday Inn.

Para él, el distintivo del hotel radica en la calidad del trabajo que el equipo brinda a los huéspedes, “para trabajar aquí, se necesita ser perfeccionista y entregar un trabajo de calidad, sin olvidarse de la actitud de servicio. Lo importante es hacer que el huésped se sienta como en casa”, abundó.

La gran diversidad de funciones que lleva a cabo desde el área de ama de llaves, le ha valido a María del Socorro Gutiérrez el apodo de “la mil usos” entre sus compañeros. Ella supervisa el área de lavandería, la entrega del equipo de camaristas, los químicos, etcétera.

“Le debo mucho a este trabajo”, recuerda. Ella lleva más de 10 años prestando sus servicios y afirma sentirse muy a gusto, pues inicialmente la contrataron por tres meses, pero al notar sus aptitudes y sus ganas de aprender, se quedó en el puesto.

“La hotelería es una labor muy demandante; pero a la vez muy satisfactoria, para llevarla a cabo de manera adecuada se necesita tener mucho amor al trabajo y a la camiseta”. Para doña Mary, lo más importante es tener siempre una sonrisa para ofrecer a los huéspedes, pues éstos fácilmente se dan cuenta cuando uno no se siente a gusto con lo que hace.