"Huéspedes no buscan cantidad, sino calidad", señalan Banqueteros

Encargados de montar 16 salones del Holiday Inn hablan de sus experiencias

Juan Manuel Contreras
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 12 de marzo, 2018

“Los huéspedes ya no buscan cantidad, sino calidad en el servicio”, advirtió Carlos Alfredo Dzul Tzuc, quien junto con Sixto Trinidad Ek Moo, Edgar Fernando González Dzul y Juan Manuel Villanueva Canul, han integrado durante más de dos décadas la cuadrilla de banquetes del hotel Holiday Inn.

Los banqueteros son los encargados de montar el mobiliario de los eventos que se realizan en sus salones, “nos encargamos de todo lo que tenga que ver con utilería para eventos como bodas, conferencias, reuniones de trabajo. Lo adecuamos todo según la necesidad del evento y el cliente”, explicaron.

El hotel cuenta con 16 salones que se adaptan a cualquier evento. El principal es el Gran Salón y se divide en tres secundarios: Uxmal, Tulum y Kabah. “Tenemos todo tipo de mobiliario; tipo escuela, en herradura, de auditorio. Estamos listos para todo tipo de eventos”, precisó Ek Moo.

El cuarteto, -paradójicamente conocido como “los chicos malos”-, coincidió en que trabajar en el hotel ha sido una oportunidad de superación y ha contribuido al sustento de sus familias durante los 20 años que llevan laborando juntos.

El parador incluso ha sido escenario de historias de amor, pues Carlos Alfredo conoció ahí a su actual esposa, con la que lleva 18 años de feliz matrimonio. “Ella era practicante de cocina y yo me desempeñaba en banquetes; nos enamoramos y nos casamos”, relató.

La casa de hospedaje fue el primer hotel de cinco estrellas en Mérida, motivo por el cual todos los eventos se realizaban en su interior. “A veces entrábamos a trabajar un lunes y no terminábamos hasta el sábado; terminando un evento corríamos a preparar el siguiente”, recordaron.

Aumentó la competencia pero la gente siempre regresaba, porque les gustaba nuestra forma de atenderlos.

Edgar González Dzul considera que la gente los prefiere por el magnífico trato que reciben los huéspedes, así como por las facilidades que les brindan, pues las características del servicio propician que el cliente se sienta como parte de una familia.

Como cuando llegas a una casa y te sientes bien tratado, la gente te contagia con su amabilidad al atenderte, incluso muchas veces nos agradecen personalmente y eso para nosotros es una satisfacción; el saber que estamos haciendo bien nuestro trabajo”.