Orden de aprehensión para ex procurador vinculado a caso de tortura

Iniciarán procedimiento penal contra 43 servidores que actuaron bajo el mando de Borges Ricalde

Joana Maldonado
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Chetumal, Quintana Roo
Domingo 15 de abril, 2018

A 10 meses del homicidio de Héctor Casique Fernández (a) El Diablo, y poco más de un año en el que la Fiscalía General ofreció una disculpa pública reconociéndole como víctima de tortura en 2013, ha trascendido que la Fiscalía General emitió diversas órdenes de aprehensión contra policías ministeriales que participaron en su detención hace cinco años durante el gobierno de Roberto Borge Angulo.

Aunque la información no ha sido confirmada por la Fiscalía General de Justicia que encabeza Miguel Ángel Pech Cen, se liberaron las primeras órdenes de aprehensión en contra del personal que participó en los hechos ocurridos en 2013 cuando fue detenido Casique Fernández.

De acuerdo a la información, esta semana deberán ejecutarse las órdenes de aprehensión giradas contra los más de 40 servidores públicos vinculados a la investigación de la Comisión de los Derechos Humanos de Quintana Roo, incluido el ex procurador de Justicia, Gaspar Armando García Torres.

Contexto

Los hechos ocurrieron el domingo 17 de marzo de 2013, cuando se dio a conocer la detención del “líder del cártel del golfo”, Héctor Casique Fernández, apodado como El Diablo, y acusado de ser una de las cabecillas de la balacera en el bar La Sirena, de Cancún, en donde murieron siete personas unos días previos a su detención, entre ellas el subsecretario de Conflictos del Sindicato de Taxistas “Andrés Quintana Roo”, Francisco Achach Castro.

A la mitad del gobierno de Roberto Borge Angulo, en conferencia de prensa, el entonces Procurador General del estado, Gaspar Armando García Torres, informó que el ex agente de la Policía municipal en Benito Juárez, Héctor Casique Fernández de 27 años, había sido detenido junto con Maximiliano Ezequiel Millán González de 20 años de edad, a quien se identificaba como su chofer.

La Procuraduría General presentó a los imputados con señales de haber sido golpeados. Dos años más tarde Harley Sosa Guillén, presidente de la Comisión estatal de los Derechos Humanos, emitió una recomendación donde tras las investigaciones, se acreditó que Héctor Casique y su acompañante fueron víctimas de tortura y solicitó a la entonces Procuraduría General iniciar un procedimiento penal en contra de 43 servidores que actuaron bajo el mando de Manuel Borges Ricalde, comandante de homicidios.

En marzo de 2017, la vicefiscal Rosalba Villanueva Arzápalo, reconoció a Casique y a Maximiliano Ezequiel Millán, como “personas merecedoras de respeto, y su carácter de víctimas, y con ello, con derecho a reparación del daño por los actos ocasionados”, al ejecutarse la disculpa pública que solicitó la Cdheqroo, a lo que la víctima y su madre Yazkade Fernández, rechazaron.

En junio del mismo año, Héctor Casique fue una de las dos víctimas de una balacera en un restaurante de mariscos en Alfredo V. Bonfil de la ciudad de Cancún; aparentemente estaba acompañado de un policía federal vestido de civil.