Estado, sin argumentos sólidos para prohibir narcocorridos

Luego de analizar 30 corridos se encontró que la mujer es descrita como algo desechable en muchos casos

La Jornada Maya
Foto: Archivo

Mérida, Yucatán
Miércoles 13 de junio, 2018

"Existe música de amor porque hay amor, existe música de traición porque hay traición; existen los narcocorridos porque existe el narcotráfico. No tenemos la posibilidad de decir que estos ya no se escucharán porque ya no hay narcotráfico, al contrario, pareciera que cada vez se diversifica más", explicó la investigadora de la Universidad Autónoma de Occidente, Anajilda Mondaca Cota, a propósito de su análisis sobre el discurso de los narcocorridos.

De acuerdo con un reportaje de la Agencia Informativa Conacyt, la investigadora utilizó la técnica de análisis de contenido para describir cómo ha evolucionado el discurso de los narcocorridos y cómo desde él se puede estudiar el reflejo de la sociedad actual.

Mondaca Cota publicó anteriormente el libro Las mujeres también pueden. Género y narcocorrido, donde explica el trato hacia las mujeres en este género musical. "En ese libro trabajé el papel de la mujer de manera simbólica en los narcocorridos: cómo se le trata, las diferentes categorías en que se les personifica o representa de manera simbólica. La técnica da para mucho y me permitió hacer ese estudio", comentó en entrevista para la Agencia Informativa Conacyt.

Comentó que antes las canciones eran dirigidas al narcotraficante o a la actividad pero ahora ha evolucionado a otros temas relacionados con el narcotráfico y uno de ellos es la objetivación de la mujer.

Después de analizar una muestra de 30 narcocorridos, encontró que la mujer es cosificada como trofeo. Se le describe como algo desechable en muchos casos.

"No parará porque siempre existirá la narrativa, que es el tema del cual se proveen los compositores para hacer sus historias (...) No me rasgaré las vestiduras apelando al derecho a la libertad de expresión, lo que veo es que esto nace de un fenómeno. El Estado no tiene los argumentos suficientemente sólidos para decir que deben prohibirse, y tampoco para decir que por escuchar narcocorridos te vuelves violento o te conviertes en narcotraficante", opinó.