Ubicar al movimiento feminista en contra del sistema: Mercedes Olivera

"Tenemos que repolitizar nuestras luchas", afirmó la doctora en conferencia magistral

Katia Rejón
Foto: Cuartoscuro
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Miércoles 13 de junio, 2018

"No podemos quedarnos en las luchas individuales que reivindican sólo en relación al género y clase. Tenemos que repolitizar nuestras luchas", afirmó la doctora Mercedes Olivera Bustamante en el segundo día de la Semana Cultural: Diversidad Sexual, que se desarrollará del 11 al 15 de junio.

María Mercedes Olivera Bustamante lleva más de 50 años en el movimiento feminista. Es doctora en Antropología por la Universidad Autónoma de México (Unam), y docente e investigadora líder del Cuerpo Académico Estudios de Género y Feminismo del Centro de Estudios de México y Centroamérica. Ha fundado organizaciones de sociedad civil como el Centro de Investigación y Acción de la Mujer Latinoamericana, el Colectivo Feminista Mercedes Olivera y el Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas.

En la conferencia magistral Reproducción social, anticoncepción y aborto en mujeres indígenas de Chiapas, la investigadora exhortó a las feministas a ubicar el movimiento feminista en contra del sistema y no quedarse sólo en la búsqueda de la felicidad personal.

"Hay compañeras que sólo reivindican los problemas sexuales, la visibilización del género no binario y todo lo relacionado con la diversidad. Digo que son 'felizólogas' porque sólo están pensando en su felicidad individual. Hay que romper con eso, tenemos que adquirir un carácter antisistémico", expresó.

Destacó que el feminismo es una acción política transformadora e hizo hincapié en tres elementos que forman parte de su experiencia y lo que considera importante: la economía feminista emancipatoria, los efectos del neocapitalismo neoliberal en comunidades indígenas y las enseñanzas zapatistas que ayudan a entender la posición antisistémica.

"Nuestros avances, aunque los hay, no han sido suficientemente fuertes como para romper con el sentido patriarcal del capitalismo. El 95 por ciento de las mujeres feministas que me ha tocado ver, fueron cooptadas por el Estado como dirigentes de instituciones, oficinas o académicas que dejan la práctica para que otras la realicemos, pero no están comprometidas con el cambio", manifestó.

Declaró que actualmente, el país vive una crisis civilizatoria donde prevalece el endeudamiento personal y un nuevo esclavismo. Señaló que la violencia, la corrupción, militarización, paramilitarización, narcomilitarización, el sistema de privatizaciones, la migración, la industria de la trata, también deben enfrentarse.

"Nuestro trabajo aporta permanentemente al capital; aunque no valoren lo que realizamos las mujeres campesinas, es el trabajo que sirve para sostener y reproducir a los sistemas", agregó.

Comentó que la autonomía de los zapatistas y el Consejo Indígena de Gobierno están aportando caminos para romper ese sistema. “Desde lo personal y colectivo, desde lo nacional, tenemos que construir otro mundo y en esa construcción las mujeres somos fundamentales", finalizó.