El despertar de prolífico ataque, clave para sobrevivir en Oaxaca

Leones, por un resurgir en carretera, donde jugaron su mejor beisbol

Antonio Bargas Cicero
Foto: Leones de Yucatán
La Jornada Maya

Jorge Reyes bajó de la loma con un gesto de molestia tras aceptar una carrera, pese a que su labor era buena. Eric Aguilera estuvo a punto de aporrear su casco, después de batear para su segundo doblepléi el martes.

Frustrados, los Leones han dejado de hacer muchas cosas que los convirtieron en campeones en junio pasado, y frente a un pitcheo inspirado (3-0, 2.33, 29 K) están en peligro de sufrir su eliminación más temprana en playoffs desde hace casi una década (en 2010, 2-4 frente a Puebla). “Tenemos que seguir peleando, pensaremos en pasado mañana (hoy) para tratar de acercarnos en la serie y recuperar confianza”, expresó el timonel melenudo, Roberto Vizcarra, quien confía en que sus jugadores responderán ante este nuevo reto.

Los selváticos, abajo 0-2 ante los Guerreros, a los que visitan hoy en el Eduardo Vasconcelos, al reanudarse su semifinal de la Zona Sur, no están liquidados. Si hay un equipo que sabe lidiar con la adversidad y tiene poder de reacción es éste. Uno de sus sellos en el camino a la cuarta estrella fue venir de atrás y en este torneo se sobrepusieron a todo tipo de obstáculos para repetir en la cima. Pero es preocupante, como dijo El Chapo, la forma como ha desaparecido una ofensiva, que fue decisiva para lograr la corona a base de labor de conjunto, varios recursos y mentalidad, lo que trabaja bien el couch Carlos Sievers.

En dos partidos, .194, con 12 hits, 22 ponches y sólo dos pasaportes. Demasiados swings a bolas malas.

¿Regresarán los turnos de calidad hoy en un campo de bateo? ¿Se verá el equipo que fue sexto en imparables y quinto en bases en la Liga? El desempeño en carretera (18-12), donde fueron mejores todo el torneo y batearon .323, con 36 cuadrangulares y .388 de porcentaje de embasarse, les debe dar confianza a los selváticos, así como el récord combinado en gira de sus dos siguientes abridores, César Valdez y José Samayoa (5-1).

Bulpén en crisis

Pero la ofensiva no es la única que tiene que aparecer. El bulpén está en crisis y su labor inconsistente de final de campaña continúa en playoffs. Ni Arcenio León, ni Maikel Cleto ni Chad Gaudin, sexto en efectividad en la postemporada anterior (0.93), se han visto contundentes, están lejos de lo que el director deportivo David Cárdenas tenía en mente cuando armó un súper bulpén, en búsqueda de un letal trío como del que él fue parte y que ayudó a los Diablos a coronarse en 2008. Gaudin está fallando con su locación y su velocidad bajó, indicó el timonel.

Yucatán perdió seis veces en el Campeonato de Otoño cuando estaba al frente tras seis o siete actos; en el de Primavera su marca combinada en esa situación fue 68-0. Los problemas de Cleto, de los bomberos más dominantes estadísticamente en el circuito, hicieron que Vizcarra tome una decisión cuestionable como poner a Gaudin con el primer partido 1-1 en la octava entrada. En ese acto, Óscar Félix, el relevista zurdo número uno de las fieras y líder de la LMB en apariciones este torneo (33), no fue llamado en un momento crítico; en su lugar el experimentado Heriberto Ruelas no pudo hacer el trabajo y fue perjudicado por error.

Otro problema está en la tercera base, donde Ricardo Serrano, líder productor del equipo, y Diego Madero cometieron tres pecados, dos costosos. El Chapo pondría hoy en la esquina caliente a uno de sus reservas de confianza, Héctor Hernández, quien bateó .400. Además, es un zurdo más para enfrentar al derecho Ruddy Acosta.

Los Guerreros, sin nada que perder, cada vez se ven con más confianza. Sensacional atrapada de Yordanys Linares evitó que Aguilera se convierta en héroe, y en la primera serie entre ambos en playoffs desde 2005, que acabó con el juego perfecto de Óscar Rivera, dos zurdos se lucieron contra el tercer ataque con más carreras.

Las ausencias de Jesús Valdez y Ronald Belisario están pesando mucho en la cueva. Pero profundidad hay para seguir adelante sin ellos. En cuanto a mentalidad, carácter, poder de reacción y ajustes, pocos como los Leones. Es ahora o nunca para los campeones.