Ch’en, AJ Béen (Maya yucateco)

Calendario Maya

La Jornada Maya
Ilustración: Marco Antonio León Diez

Viernes 14 de septiembre, 2018

El retoño permanente de la vida

El cañaveral y la milpa simbolizan la fuerza y el poder. Significa abundancia, renacimiento de la naturaleza para armonizarse con los hombres, es el retoño de la vida. Es el canal de unidad que conecta las energías cósmicas y telúricas. Simboliza el primer rito de la abuela, I’xmukane (mujer serpiente) ante el cañaveral, en donde lloró para que retoñara la señal de vida de Jun Ajpu e Ixb’alamkej (los dos héroes gemelos vencedores de la negatividad), que estaban vivos en Xib’alb ́aj (inframundo). Es el triunfo sobre la maldad. Son los horcones de las casas o los pilares de la fuerza. Es el bastón sagrado que simboliza la autoridad terrenal y espiritual, es el triunfo de la vida sobre la muerte. La abundancia del cañaveral es el símbolo de la comunidad, la dulzura de saber acrecentar compartiendo. El retorno al hogar, el lugar del origen, el sagrado Tab’al (lugar sagrado donde se realizan las ceremonias), el lugar de convergencia y de manifestación de las energías superiores. Aj representa la columna vertebral, el fuego interno que se mueve y activa los poderes secretos, pone en acción las fuerzas que hacen los actos heroicos, proporciona el liderazgo, el caudillismo, la fuerza del varón por excelencia, manifiesta la prestancia en momentos difíciles. También significa clarividencia, palabras sagradas, amor a la humanidad, conocimiento sagrado del sexo y el despertar de la serpiente del fuego y del poder. Aj cultiva el conocimiento de la naturaleza humana, desarrollado por medio del trabajo en conjunto, en comunidad. Personifica la integridad, la firmeza, la convicción, la honestidad y la rectitud. Es la madre de la confidencialidad y la pureza, características de la expansión cósmica. Signo que abarca la ética, la prudencia y la moral, trae la simplicidad y la justicia como ordenamiento de la existencia y de la armonización de la vida. Signo de prestigio y estatus, que otorga la fuerza para alcanzar la excelsitud y la perfección en todos los actos. Aj es el protector de las niñas y de los niños, de la casa y de la familia, es el guardián de las generaciones tiernas.

El día AJ es propicio para:

Pedir protección para el hogar, para los cultivos y plantas. Es un día propicio para pedir por el buen tiempo. Para pedir por el triunfo sobre lo negativo, para pedir por el resurgimiento de la naturaleza, pedir por la purificación del ambiente y por la armonía para nuestro espacio sagrado, para pedir la renovación de nuestras energías. Día para pedir por la salud de los niños, para que el jefe de familia cumpla con sus obligaciones, para no tener dificultades con la comunidad, y para darle firmeza a nuestros propósitos.

[email protected]