Investigación, "el talón de Aquiles" del sistema judicial mexicano

El gran reto en justicia es cambiar de mentalidad, señala Díaz Genao

Paul Antoine Matos
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La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Jueves 8 de noviembre, 2018

En México, no puede haber una peor amnistía hacia los delincuentes que la que ya existe en el sistema judicial que permite la corrupción e impunidad de crímenes graves como feminicidios, homicidios, secuestro, desapariciones forzadas y tortura, manifestó Lucía Díaz Genao, del Colectivo Solecito de Veracruz, que busca a víctimas de la desaparición forzada, durante una rueda de prensa en el marco de la Jornada de Derechos Humanos.

Díaz Genao afirmó que con una amnistía los delincuentes no la aceptarían porque saben que actualmente no hay consecuencias a sus crímenes, por lo que se requiere que el sistema de justicia actúe y responda correctamente.

Declaró que el talón de Aquiles del sistema judicial mexicano es la investigación, porque hay desinterés por continuarlas de parte de los Ministerios Públicos y los jueces dejan los casos o se venden, debido a que tienen sueldos fastuosos que no se interesan por los resultados.

Expresó que México requiere un trabajo serio y también responsable, porque actualmente quienes gobiernan no lo hacen en realidad, sino que son administradores de los recursos. Por ello, el país tiene 250 mil homicidios en 12 años, una cifra espeluznante, manifestó. Entonces deben visibilizarse los problemas y ser atraídos por la sociedad civil, consideró.

La subdirectora para México de la Washington Office for Latin America (WOLA), Ximena Suárez Enríquez, expresó que en la amnistía propuesta por Andrés Manuel López Obrador, presidente electo de México, deberán involucrarse las familias de las víctimas de la violencia y tiene que ocurrir a través de la reparación del daño. Esa acción, consideró, permite entender porque la violencia en el país.

Señaló que el sistema de justicia oral acusatorio no fue un paso atrás en México, sin embargo el reto es cambiar la mentalidad de los funcionarios públicos de las fiscalías y el poder judicial, así como las policías de obtener la confesión bajo tortura. Para ello, dijo, se requiere de capacitación y recursos para que se cambie dicha mentalidad.