Recuperar las instituciones

La Resaca 2.0

Normando Medina Castro
Foto: Jesús Cámara
La Jornada Maya

Jueves 10 de enero, 2019

La recuperación de las instituciones implica un proceso lento y con un camino plagado de obstáculos que solo podrán salvarse con el apoyo ciudadano que se manifestó de manera contundente en las elecciones del primero de julio del año pasado.

De ninguna manera es un asunto sólo del gobierno, porque los poderosos privilegiados, desplazados por el voto mayoritario adverso a sus intereses, conservan muchos recursos, de todo tipo, y no se detendrán en el intento de descarrilar a quien conduce desde el primero de diciembre los destinos de nuestro país.

Las resistencias al cambio son fuertes, tanto como los intereses creados. Nuestro país, tal como manifestó el empresario Marcos Constandse Madrazo en una entrevista con la empresaria y comunicadora Cristina Sada Salinas, pasó de la corrupción a la perversión. Las instituciones fueron pervertidas y utilizadas para fines aviesos, contrarios al bien común y a los intereses nacionales.

Parece absurdo e incluso surrealista que mexicanos con puestos privilegiados dentro del gobierno, hayan usado sus cargos para saquear hasta la saciedad y corromper hasta sus cimientos una empresa estratégica para la soberanía nacional como Petróleos Mexicanos (PEMEX) y que, aún insatisfechos, todavía se adueñaron de plantas de extracción y se asociaron con extranjeros para hacer más difícil que nuestro país pudiera recuperar lo que le pertenece.

Como catalogar a esos mexicanos que como expresa el empresario Constandse Madrazo pasaron del cobro del 10 por ciento en obras y contratos de servicios a cantidades estratosféricas ejemplificadas en la remodelación del centro vacacional de Oaxtepec, Morelos, presupuestada en 30 millones de pesos, pero el contrato que se negó a firmar especificaba la cantidad de ¡300 millones de pesos! El proceso de descomposición de las instituciones, tristemente, se recrudeció a partir del gobierno de la “Renovación Moral”, de la tecnocracia y el inicio del neoliberalismo, bajo la Presidencia de Miguel de la Madrid Hurtado. Su sucesor Carlos Salinas de Gortari consolidó ese rumbo que no cambió con Ernesto Zedillo, ni con los dos sexenios de presidentes emanados del Partido Acción Nacional (PAN), Vicente Fox y Felipe Calderón.

Las cosas desembocaron en la vuelta del PRI al poder con Enrique Peña Nieto y los excesos no tuvieron límite. Los amargos saldos no podrán revertirse de manera automática, sino más bien costarán lo que ofreció Winston Churchil al pueblo inglés en la Casa de los Comunes en mayo de 1940 al asumir como primer ministro del Reino Unido, ya iniciada la Segunda Guerra Mundial, “sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”.

En la comunicación se utiliza con frecuencia la función de minimizar y maximizar. Se maximiza lo que se considera más importante.

Los mexicanos que han saqueado el país maximizaron sus intereses personales, sus apetitos, su codicia, su amoralidad, y minimizaron el bienestar común y los intereses nacionales.

Hay mexicanos, entre ellos sesudos analistas y comentócratas, que en el momento actual maximizan los problemas de distribución de combustibles y minimizan el combate al huachicoleo que estaba institucionalizado al interior de PEMEX, con la participación de sindicalistas y funcionarios, pero también de gobiernos locales, de empresarios, crimen organizado y ciudadanos que veían en la rapiña de hidrocarburos un modo de ganar dinero.

El huachicoleo es una actividad ilícita que ha sangrado al país durante muchos años sin que nadie lo enfrente. El año pasado representó para todos los mexicanos una pérdida de más de 60 mil millones de pesos. En los gobiernos Panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón sentó sus reales hasta crecer sin freno y llegar a 10 mil 383 tomas clandestinas para la ordeña de ductos en el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Se necesita mucho cinismo, mucha cara dura, para que las élites del PRI y del PAN ahora pongan el grito al cielo por lo que llaman “desabasto” de gasolina y exigen que se reabran los ductos cerrados para detectar y evitar el huachicoleo. Solo falta que los sesudos defensores de las comisiones bancarias, del NAIM de Texcoco, de los descomunales sueldos de magistrados y de la alta burocracia, etc. Ahora marchen a favor del huachicol.

EL SECRETARIO DE Turismo federal, Miguel Torruco Marqués, desde el 7 de enero poco después del mediodía emitió un Twitter, en el que dejó claro que la dependencia que encabeza cumplirá con el proceso de desconcentración instruído por López Obrador y se trasladará a la ciudad de Chetumal. Así atajó especulaciones insanas que lo ubicaban en Cancún y dio muestra de su institucionalidad y su apoyo a las decisiones de AMLO.

El que no se enteró fue José Luis Chanito Toledo que acudió de manera extemporánea al Congreso del Estado de Quintana Roo para solicitar que la legislatura “exija” al presidente de la República Mexicana que la Sectur se instale en Chetumal. El exigente Chanito, ahora dirigente estatal del partido Movimiento Ciudadano, también fue a Felipe Carrillo Puerto y se reunió con dignatarios mayas arengando para que se haga una consulta sobre la construcción del tren maya que contempla algunos puntos de Quintana Roo. El ex delfín de Borge en su momento fue clave para el establecimiento del criticado programa borgista Basura por alimentos, cuyo eje de acción quizá sería “por un Quintana Roo pepenador”. Su inopinado activismo también incluyó un video publicado en redes sociales donde da cuenta de un encuentro “con su entrañable amigo” el diputado federal por Morena, Luis Alegre. Su cosecha fue una tunda de comentarios adversos que incluso le tocaron al legislador federal.

EL PRI ES una especie a punto de extinguirse, sin causas ni banderas populares, sin calidad ni autoridad moral, sin respeto a sus bases, “no da muestras de ser una oposición digna ni propositiva”, como expresó en su carta de renuncia a ese partido la regidora del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, María Hadad Castillo.

Solo se cambia cambiando. Mientras la élite priísta siga con las prácticas que lo pusieron en la situación actual, es absurdo que aspire a otra cosa que no sea convertirse en esquirol electoral del gobierno panrredista de Quintana Roo.

En fin, son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño estado.

¡Hasta la próxima!

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